CCP 31-MOVIMIENTO DE APRENDIZAJE DESDE EL CP  Desde ya hace muchos años la formación y el entrenamiento de los nuevos líderes viene siendo fragmentada por respuestas inmediatistas que sólo crean expectativas momentáneas y no perdurables ni mucho menos sostenibles. Últimamente la influencia de las ciencias de la administración y algunas propuestas de corrientes psicológicas han dominado el ser y quehacer del líder moderno. La educación básica y superior no responden muchas veces a los nuevos retos que nos plantea esta sociedad líquida y del conocimiento. La influencia de la “nueva era” ha suscitado experiencias en la persona donde la respuesta a lo divino se entremezcla con respuestas panteístas, reduciendo nuestra mirada de Dios a un mero influjo de energía cósmica sanadora-mágica, desnaturalizando el sentido de la fe a una relación de corte sentimentalista y no “fides quaerens intellectum”, una fe que busca ser comprendida. Como resultado hemos llegado al extremo de ensalzar al “Super Hombre” como único “hacedor” de su felicidad. Nada más falso y contradictorio.

 

El Coaching Pastoral quiere ser una respuesta oportuna a esta realidad, buscando “liberar el potencial de las personas y despertar el liderazgo transformador cristiano, maximizando de esta manera el nivel de logro en la esfera personal, comunitaria y profesional”. El movimiento de este nuevo coaching es “de adentro (convicción=ser) hacia afuera (acción=hacer)”, desterrando toda creencia limitante que impide una eficiente gestión del líder pastoral, que busca transformar el mundo con la novedad del Evangelio desde no sólo su liderazgo, sino su “testimoniazgo”. Los enfoques de entrenamiento del liderazgo de ahora, en su mayoría me atrevería a decir, son de afuera (sólo acción), hacia adentro (poca convicción), saturando al líder sólo con herramientas e instrumentos no explotando su potencial y creatividad como hijo de Dios: SE BUSCA PLANTILLAR AL LÍDER. El Coaching Pastoral genera una “metanoia pastoral”, cambio de mentalidad en el enfoque reduccionista e inmediatista del liderazgo pastoral como se ha estado llevando en todas las dimensiones y etapas de la vida del cristiano. Genera “creatividad inspiradora”, “comunicabilidad armónica” y “operatividad transformadora”. El Coaching Pastoral NO ES Psicoterapia, NO ES Acompañamiento o Dirección Espiritual, NO ES Catequesis. ES ENTRENAMIENTO. Enriquece la catequesis buscando respuestas proactivas en el liderazgo del catequista y genera herramientas creativas para el acompañamiento de personas. EL COACHING PASTORAL ES “ENTRENAMIENTO” PARA LA VIDA, DESDE EL SER PARA EL HACER CON CONVICCIÓN. Tocamos “el ser del líder” desde la experiencia del “aprendizaje transformacional” (nueva forma de aprender que busca en la persona abrir posibilidades, para generar nuevas respuestas donde antes no las había) y desde el reencuentro vivificador con Jesucristo, desterrando toda creencia limitante que impide que aflore el verdadero liderazgo. Hacemos que en líder explote armónicamente todo su potencial, pues ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, llamado a ser señor y dueño de la Creación. Propugnamos un liderazgo centrado en la ética y en los valores desde el liderazgo transformador de Jesucristo, el Buen Pastor, que nos invita como líderes de Él a “Ir por todo el mundo haciendo discípulos” (Mt. 28, 19).

LA ESENCIA DEL LIDERAZGO CRISTIANO, NO ES CUANTA GENTE SUGUE AL LÍDER, SINO CUANTA GENTE SIGUE  A DIOS

*ARTURO REYES: Director y Fundador de RHL PERÚ y Creador del Coaching Pastoral.